"Si bien la modernidad occidental no ha traído la libertad para todas y todos, sí que ha conseguido difundir una concepción catastrófica de la emancipación en la que la exención de las tareas asociadas a la subsistencia, que ha caracterizado siempre a las clases dominantes, ha terminado eclipsando el objetivo original de abolir las relaciones de dominación social." Junto con Aurelièn Berlan, autor de Autonomía y subsistencia, una teoría materialista y ecosocial de la libertad (Virus), recorremos los orígenes del concepto moderno de libertad, sus implicaciones y contradicciones, así cómo la clase que lo construyó: la burguesía liberal de los siglos XVIII y XIX. Rebuscando en la historia de las ideas, contextualizando sobre la posición e intereses de quienes las portan, descubriremos que la libertad está asociada a la ilusión, la fantasía de emancipación de las necesidades cotidianas. Y que ese horizonte relaciona esa idea de libertad con la dominación. ¿Está reñido el reino de la libertad con el reino de la necesidad? ¿La idea de emancipación de las izquierdas del siglo XX parten de una mirada burguesa?¿Podemos contraponer otras miradas centradas en la autonomía y la subsistencia? De todo esto hablamos con Aurelièn en La Linterna de Diógenes linternadediogenes@gmail.com
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Cuando el trabajo teórico sí benefician la práctica. “Autonomía” es desde luego una palabra que se presta menos a confusiones. Y qué bien encaja toda esta denuncia de la noción de “libertad” burguesa con la crítica feminista contemporánea.
Y qué suerte tenemos de que Aurelièn hable tan bien español para escucharle sin filtros.
Excelente! Conocer los orígenes del término libertad, vinculado con la clase dominante, me ha sorprendido. A partir de ahora, no veré con los mismos ojos las proclamas a favor de la libertad.
Respecto a las necesidades (más allá de la subsistencia), Ivan Ilich dedicó varias reflexiones al asunto, señalando que son inducidas por el orden establecido.
Me parece que el autor saca a la luz la mentira de la argumentación burguesa, dejando ver los “fantasmas” en los que se basa. Aunque noto su incapacidad para distinguir que la propaganda zapatista es otro fantasma que no representa al ideal emancipador, sino a una distopía opresiva. En fin, a veces las filias nublan el entendimiento.
